Descubriendo el verdadero miedo
Un sultán
decidió hacer un viaje en barco con algunos de sus mejores cortesanos. Se
embarcaron en el puerto de Dubai y
zarparon en dirección al mar
abierto.
Entretanto, en
cuanto el navío se alejó de tierra, uno de los súbditos – que jamás había visto
el mar, y había pasado la mayor parte de su vida en las montañas – comenzó a
tener un ataque de pánico: sentado en la bodega de la nave lloraba, gritaba y
se negaba a comer o a dormir. Todos procuraban calmarlo, diciendole que el
viaje no era tan peligroso, pero aunque las palabras llegasen a sus oídos no
llegaban a su corazón.





